Los personajes que odian la Navidad ayudan a la cien

Los globalofóbicos pueden optar por leerles a sus hijos historias del Dr. Seuss, como El Grinch y el Lorax. Si nos ponemos rigurosos, quizás sea una contradicción a los “principios” de esta corriente que niños mexicanos, australianos, rusos o sudafricanos compartan las mismas lecturas.

En 2009, el especialista en educación Chad Curtis Schneider, de la Universidad de Ohio, indicó que estas historias son parábolas que advierten a los jóvenes lectores (y a sus padres) sobre los riesgos de la codicia el consumismo y el potencial humano para destruir el mundo en sociedades materialistas.

Según Curtis y otros autores, estas historias reflejan, entre líneas, el rechazo que sentía Seuss por lo que consideraba un trato injusto hacia los trabajadores inmigrantes en las fábricas donde creció. Karl Marx, tal vez, habría elegido El Grinch como regalo de Navidad para sus hijos (de haber celebrado la Navidad, ya que él era judío).

Similar Posts

Leave a Reply